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Carnes Nutrición y composición Rankings y mejores fuentes

Las carnes con más proteína: ranking por cada 100 gramos

Respuesta rápida

Entre carnes magras cocinadas hay menos distancia de la que parece: la mayoría se mueve entre 27 y 33 g de proteína por 100 g. El corte y el agua perdida al cocinar pueden importar tanto como la especie.

Si buscamos “la carne con más proteína”, parece que tiene que existir un ganador claro. Pero cuando ponemos cortes magros ya cocinados en la misma escala, la sorpresa es otra: casi todos caben en una franja bastante estrecha, de unos 27 a 33 g por 100 g.

Eso cambia la pregunta. Más que perseguir un primer puesto, conviene ver cuánto separa realmente a unas carnes de otras, qué parte de esa diferencia viene del agua perdida al cocinar y qué otros nutrientes cambian cuando la proteína casi empata.

Cuánta proteína aportan 100 g de carne cocinada

Carne Proteína/100 g
Conejo cocinado ~33 g
Pechuga de pollo sin piel 31 g
Pechuga de pavo sin piel 29,5 g
Ternera magra ~29 g
Cordero magro ~28 g
Cerdo magro ~27 g

El conejo queda arriba y el cerdo magro abajo, pero la distancia total es de unos 6 g por cada 100 g. Entre pollo, pavo y ternera la diferencia es todavía menor: 31, 29,5 y alrededor de 29 g. En una comida normal, eso ya no parece una competición entre alimentos “muy” y “poco” proteicos, sino un grupo entero de carnes con una concentración alta.

En una ración, el supuesto ganador se despega mucho menos

Una ración de 150 g de conejo aporta alrededor de 50 g de proteína y la misma cantidad de pollo unos 46,5 g. Pavo y ternera rondan 44 g y 43,5 g respectivamente; el cerdo magro, unos 40,5 g.

Entre la primera y la última opción hay alrededor de 9–10 g en una ración completa. Es una diferencia real, pero no de varias veces. Elegir una carne solo por ganar dos o tres gramos suele tener menos sentido que mirar el corte, la grasa, el hierro o simplemente variar.

Cuando la proteína se parece, el corte y el perfil nutricional ganan importancia

La ternera magra ronda 29 g de proteína/100 g, prácticamente lo mismo que el pavo con 29,5 g, pero suele aportar alrededor de 2–3 mg de hierro/100 g frente a cerca de 1 mg en pechuga de pavo. Ahí aparece una diferencia más útil que medio gramo de proteína.

Con el cerdo ocurre algo parecido al mirar la grasa. Un lomo o solomillo magro puede rondar 27 g de proteína y cerca de 5 g de grasa/100 g, mientras la panceta puede superar 50 g de grasa/100 g. La especie es la misma; el corte cambia mucho más el resultado de lo que sugiere la etiqueta general “cerdo”.

La cocción explica por qué las cifras suben por cada 100 g

Una pechuga de pollo cruda puede rondar 22–23 g de proteína/100 g y, una vez cocinada, acercarse a 31 g. No aparece proteína nueva: desaparece agua.

Si 120 g de carne cruda con 27 g de proteína terminan pesando 90 g, esos mismos 27 g quedan concentrados en un peso menor. Por eso comparar carne cruda con carne cocinada puede crear diferencias artificiales y hacer que un alimento parezca haber “ganado” proteína.

Los curados concentran proteína, pero también sal

Jamón curado, cecina o jerky pueden igualar o superar a muchas carnes frescas cocinadas por 100 g porque han perdido mucha agua. Un jamón curado puede rondar 30–35 g de proteína/100 g, pero al mismo tiempo contener varios gramos de sal.

El número de proteína es real; lo que cambia es el producto completo. Un filete fresco y una carne curada no son intercambiables solo porque aparezcan cerca en una clasificación por proteína.

Qué llega al plato en una ración de 150 g

Carne Proteína aproximada
Conejo ~50 g
Pollo 46,5 g
Pavo 44 g
Ternera magra ~43,5 g
Cerdo magro ~40,5 g

Visto en una ración real, todas son fuentes muy concentradas de proteína. La tabla sirve para cuantificar la distancia; la decisión práctica suele depender más de qué corte compras y de qué más quieres obtener de esa comida.

La conclusión práctica

El conejo y la pechuga de pollo quedan arriba por concentración, pero pavo, ternera, cordero y cerdo magro siguen muy cerca. Dentro de este grupo, elegir un corte adecuado y variar fuentes suele importar más que perseguir unos pocos gramos extra de proteína por 100 g.

Fuentes