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Manchas negras dentro de una patata: qué significan

Respuesta rápida

Las manchas negras internas no tienen una única causa. Una zona seca y localizada puede ser un hematoma interno por golpes; manchas corchosas pueden deberse a desórdenes fisiológicos. Si el tejido está húmedo, blando, maloliente o podrido, descarta la patata.

Cortas una patata aparentemente perfecta y aparece una zona gris, marrón o casi negra. No todas esas manchas significan podredumbre. Los tubérculos pueden oscurecerse por golpes, presión, problemas de crecimiento o falta de oxígeno durante el almacenamiento.

La causa más común: un golpe que no se veía por fuera

El llamado internal blackspot es un hematoma interno. La Universidad de Nebraska explica que aparece tras impactos contra superficies duras y que la decoloración puede desarrollarse uno o dos días después. Por fuera, la patata puede no mostrar prácticamente nada.

La zona suele ser seca, oscura y relativamente bien delimitada, a menudo cerca de la superficie. En una patata firme y normal, se puede cortar generosamente esa parte y aprovechar el resto.

También existen manchas fisiológicas

UC Davis describe el internal brown spot como áreas secas, corchosas, rojizas, marrones o negras asociadas a problemas en la absorción de calcio durante el crecimiento. El corazón hueco y otros defectos internos también pueden aparecer sin que exista una infección activa.

Cuándo la mancha sí es una señal de descarte

Una zona húmeda, viscosa, muy blanda o con olor desagradable apunta a deterioro microbiológico, no a un simple hematoma. Lo mismo ocurre si el oscurecimiento se extiende junto con moho, cavidades húmedas o tejido deshecho.

En ese caso no merece la pena recortar sólo la parte visible: descarta la patata.

Negro no es lo mismo que verde

Las zonas verdes se relacionan con exposición a la luz y pueden ir acompañadas de un aumento de glicoalcaloides. Ese es otro problema distinto. Una patata muy verde, amarga o muy brotada no debería juzgarse con las mismas reglas que una pequeña mancha negra de golpe.

El contexto importa más que el color aislado

Si la patata está firme, huele normal y presenta una sola mancha seca, lo más probable es que el problema sea de calidad. Si está blanda, húmeda, hueca con tejido degradado o huele mal, hablamos de deterioro.

La textura y el olor ayudan a decidir mejor que el color por sí solo.

Qué hacer cuando cortas la patata y aparece la mancha

Primero mira cómo es la zona oscura. Una mancha pequeña, seca y firme, rodeada de tejido normal y sin mal olor, encaja mejor con un golpe o un defecto fisiológico que con una podredumbre activa. Puedes retirar generosamente la parte decolorada y aprovechar el resto si el tubérculo permanece firme. Es muy distinto de una patata con deterioro húmedo que avanza, blandura, líquido o un olor desagradable.

No confundas una magulladura negra interna con una piel verde. El verde se relaciona con exposición a la luz y puede acompañarse de más glicoalcaloides; una patata muy verde o muy amarga merece mayor precaución. Brotes abundantes, arrugamiento extremo y daños extensos son otros motivos para escoger otra pieza. Mancha negra central y superficie verde son problemas visualmente distintos y con causas diferentes.

El almacenamiento ayuda a reducir futuros defectos. Guarda las patatas en un lugar oscuro, fresco y ventilado y evita golpes o peso excesivo sobre las bolsas, porque una magulladura puede no verse hasta cortar días después. La nevera no suele ser el lugar doméstico preferido para patata cruda porque temperaturas muy bajas pueden modificar azúcares y comportamiento al cocinar.

Si varias patatas de la misma bolsa presentan mucho daño interno, revisa cómo estuvieron almacenadas y utiliza antes las que se conservan bien. Cuando la causa no está clara y el tejido se ve mojado, mohoso, hueco con signos de podredumbre o huele mal, desecha la patata en lugar de intentar salvar una gran zona alrededor.

Después de recortar una pequeña magulladura seca, cocina la patata con normalidad y observa el resto de la pulpa. Si todo el interior es firme y huele neutro, probablemente el defecto era local. Si al seguir cortando aparecen túneles, huecos extensos, decoloración que se expande o más zonas blandas, el problema es mayor de lo que sugería la primera mancha y quizá no compense aprovecharla.

No uses el sabor como prueba con una patata sospechosa. Un amargor marcado puede avisar de más glicoalcaloides, pero la ausencia de amargor tampoco diagnostica todos los defectos. Extensión visual, firmeza, olor, zonas verdes e historial de almacenamiento forman un conjunto de pistas más seguro. Ante la duda, perder una patata es poco comparado con intentar rescatar tejido muy deteriorado.

Fuentes