Saltar al contenido
Legumbres y soja Nutrición y composición

Tofu: proteína, calorías y nutrientes

Respuesta rápida

El tofu firme suele aportar aproximadamente 12–17 g de proteína por 100 g, 7–10 g de grasa y 120–160 kcal, aunque la marca y la cantidad de agua cambian bastante las cifras. Una ración de 150 g puede aportar alrededor de 18–26 g de proteína. El calcio puede variar mucho según se haya coagulado con sales de calcio.

Preguntar cuánta proteína tiene “el tofu” parece sencillo hasta que comparas dos envases y uno marca 8 g por 100 g y otro más de 15. La cantidad de agua y el tipo de tofu cambian mucho la concentración.

El tofu firme concentra más que el sedoso

El tofu firme ha perdido más agua durante el prensado, por lo que suele concentrar más proteína y grasa por 100 g. Un rango habitual para tofu firme es aproximadamente este.

Nutriente Por 100 g Por 150 g
Energía ~120–160 kcal ~180–240 kcal
Proteína ~12–17 g ~18–26 g
Grasa ~7–10 g ~11–15 g
Carbohidratos ~2–4 g ~3–6 g

El tofu sedoso contiene más agua y normalmente cae por debajo de ese rango de proteína por 100 g. No es peor: simplemente está menos concentrado.

La proteína procede de la soja

El tofu conserva una parte importante de la proteína de la soja y contiene los nueve aminoácidos esenciales. Una ración grande de tofu firme puede superar los 20 g de proteína, suficiente para funcionar como fuente proteica principal de una comida.

El calcio puede cambiar muchísimo

Algunos tofu se coagulan con sulfato cálcico y pueden aportar cantidades altas de calcio. Otros usan cloruro de magnesio, nigari u otros coagulantes y pueden contener bastante menos.

Por eso no es fiable afirmar que cualquier tofu tiene “mucho calcio”. La etiqueta nutricional del producto concreto es la mejor referencia.

La grasa es mayoritariamente insaturada

El tofu no es un alimento bajo en grasa, pero gran parte procede naturalmente de la soja y es insaturada. También aporta una pequeña cantidad de ALA omega-3.

Hierro y otros minerales

El tofu puede aportar hierro, magnesio, fósforo y otros micronutrientes. Como fuente vegetal, el hierro es no hemo y su absorción es menor que la del hierro hemo de la carne. Combinarlo con alimentos ricos en vitamina C puede favorecer la absorción del hierro no hemo.

Freírlo cambia más las calorías que prensarlo

Prensar elimina agua y concentra el alimento; freír añade grasa externa. Un tofu frito puede terminar con bastante más energía que el mismo tofu horneado, a la plancha o salteado con poco aceite.

Cómo elegir tofu según lo que buscas

El envase ofrece más información que la palabra “tofu”. Para priorizar proteína, un tofu firme o extra firme suele concentrar más sólidos de soja que uno sedoso, que contiene más agua. Aun así, las cifras cambian entre marcas, de modo que la comparación más fiable se hace por 100 g o por la misma ración de etiqueta. Presionarlo elimina agua y mejora la textura para dorarlo, pero no crea proteína nueva; simplemente modifica cuánto agua queda en la pieza.

El calcio es el nutriente que más puede despistar. Algunos tofus se coagulan con sales de calcio y pueden aportar una cantidad considerable, mientras que otros usan sulfato de magnesio, cloruro de magnesio u otros coagulantes y contienen bastante menos calcio. Si ese mineral es una razón importante para consumir tofu, conviene mirar tanto la tabla nutricional como la lista de ingredientes en lugar de asumir que todas las variedades son equivalentes.

La preparación modifica sobre todo la densidad energética. Marinar con salsa de soja puede elevar el sodio; freír o saltear con bastante aceite aumenta las calorías; hornear, cocinar a la plancha o incorporar el tofu a una sopa permite controlar mejor la grasa añadida. El tofu ya contiene grasa propia, mayoritariamente insaturada, por lo que no necesita absorber mucho aceite para ser una fuente energética útil.

En una comida completa, suele funcionar mejor pensar en el tofu como una fuente principal de proteína y combinarlo con verduras, cereales o tubérculos según las necesidades de energía. La elección entre sedoso, firme y extra firme depende tanto del plato como de la nutrición: el sedoso encaja en cremas y salsas; el firme soporta salteados, horno y plancha.

En cuanto a digestibilidad, el tofu ofrece la proteína de la soja en una matriz distinta a la legumbre entera y suele ser fácil de incorporar en raciones moderadas. Las isoflavonas forman parte natural de la soja y no convierten el tofu en un alimento hormonal. En adultos sanos, el consumo habitual de alimentos de soja puede encajar dentro de una dieta variada; las necesidades especiales o tratamientos médicos requieren valorar el conjunto con un profesional.

La regla útil

Para saber qué aporta tu tofu, mira primero proteína por 100 g, tamaño de la ración y calcio en la etiqueta. “Tofu” describe una familia de productos, no una composición fija.

Fuentes