Cómo saber si la harina está mala
La harina no suele estropearse de forma espectacular: el primer aviso puede ser un olor rancio, a pintura, cartón viejo o aceite oxidado. Humedad, moho, insectos o telarañas de plagas de despensa son razones claras para tirarla. La integral dura menos a temperatura ambiente porque conserva las grasas del germen.