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Bebidas Nutrición y composición Rankings y mejores fuentes Comparativas

Café, té, mate y matcha: comparativa de cafeína

Respuesta rápida

No existe una taza estándar universal. Como orientación, la FDA sitúa el café preparado en 80–100 mg de cafeína por 240 ml y el té verde o negro en 30–50 mg. Dos gramos de matcha pueden aportar aproximadamente 38–89 mg según rangos analíticos publicados; una revisión de yerba mate cita alrededor de 80 mg por 150 ml, aunque el consumo tradicional con rellenos sucesivos puede elevar mucho el total.

Preguntar qué bebida tiene más cafeína parece sencillo hasta que aparece el tamaño de la taza. Un espresso pequeño, un café filtrado de 300 ml, un mate que se rellena varias veces y un matcha con una o tres cucharaditas no son raciones equivalentes.

Por eso la comparación más útil utiliza preparaciones típicas y deja claro que son rangos, no constantes.

Bebida Ración de referencia Cafeína orientativa
Café preparado 240 ml 80–100 mg
Té verde o negro 240 ml 30–50 mg
Matcha 2 g de polvo ~38–89 mg
Yerba mate 150 ml ~80 mg en una revisión

Las filas no representan idéntico volumen porque el modo habitual de consumo tampoco es idéntico. Sirven para ver el orden de magnitud.

El café suele ser alto, pero no siempre gana

Una taza de café preparado ronda 80–100 mg como referencia FDA. Sin embargo, un café grande puede superar con facilidad esa cantidad y un espresso corto puede contener menos cafeína total aunque sea más concentrado por mililitro.

El té depende mucho de la extracción

Verde y negro suelen quedar en 30–50 mg/240 ml, pero más hojas, agua más caliente y más tiempo pueden aumentar la extracción. La categoría de té no predice por sí sola una cifra exacta.

Matcha: la cantidad de polvo manda

Con un rango publicado de 18,9–44,4 mg/g, 1 g de matcha equivale a unos 19–44 mg; 2 g, 38–89 mg; y 3 g, 57–133 mg. Pesar el polvo permite entender mucho mejor la dosis.

Mate: una cebada no es toda la sesión

Una revisión sitúa una taza de unos 150 ml cerca de 80 mg, pero la forma tradicional consiste en añadir agua repetidamente a la misma yerba. El total de una sesión puede superar 260 mg según esa revisión.

Cómo usar la tabla

Si controlas cafeína, suma bebidas a lo largo del día y mira tamaño, gramos y método. La FDA cita 400 mg/día como una cantidad que para la mayoría de adultos sanos no suele asociarse a efectos negativos, aunque sensibilidad, embarazo, medicamentos y otras circunstancias pueden exigir límites distintos.

La bebida importa; la ración y la preparación importan tanto o más.

La intensidad de preparación puede cambiar el ranking

Un café muy suave puede contener menos cafeína que un té preparado de forma extremadamente concentrada, mientras que una bebida grande de cafetería puede multiplicar la dosis de una taza casera. Tipo de grano, molienda, temperatura y tiempo de contacto modifican la extracción. Por eso cualquier comparación necesita especificar volumen y método.

El espresso concentra cafeína, pero se sirve en poco volumen

Por mililitro, un espresso es mucho más concentrado que un café de filtro. Por ración, un solo espresso puede aportar menos cafeína total que una taza grande porque contiene mucha menos bebida. Esta diferencia explica por qué sabor intenso y cantidad total de cafeína no son conceptos equivalentes.

En el matcha se consume el polvo de la hoja

En una infusión tradicional las hojas se retiran; en el matcha el polvo queda suspendido y se bebe. La dosis depende en gran medida de cuántos gramos se añadan. Un cuenco ligero puede ser moderado, mientras que una bebida de cafetería con varias cucharadas puede acercarse a cantidades propias del café.

El mate se toma como una sesión

Es habitual añadir agua repetidamente sobre la misma yerba. Una cebada aislada no representa la ingesta completa. Compartir o rellenar el recipiente durante una hora puede sumar mucha más cafeína que la cifra atribuida a “una taza”. Las bebidas de mate embotelladas añaden otra variable porque cada fabricante usa concentraciones diferentes.

Cuando hay sensibilidad conviene sumar todo el día

Insomnio, nerviosismo, reflujo o palpitaciones pueden aparecer con cantidades relativamente bajas en personas sensibles. Embarazo y algunas condiciones médicas requieren límites más prudentes. Descafeinado, tés menos cargados y consumir cafeína más temprano permiten reducir la dosis sin renunciar necesariamente al hábito.

En bebidas comerciales, la etiqueta puede ser la mejor referencia

Cafés listos para beber, tés energéticos, mate en lata y bebidas de matcha pueden llevar extractos concentrados o cafeína añadida y no parecerse a una taza casera. Si el envase declara miligramos por lata o botella, esa cifra debe tener prioridad sobre una tabla genérica. En cafetería, el tamaño y el número de espressos suelen ser las pistas más útiles para estimar la dosis total.

Fuentes