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Pescados y mariscos Nutrición y composición Comparativas

Atún en agua o en aceite: qué cambia realmente después de escurrirlo

Respuesta rápida

Escurrir el atún en aceite reduce parte de la grasa añadida, pero no lo convierte en atún en agua. Compara calorías, grasa, proteína y sodio.

Después de escurrirlo, el atún en aceite sigue aportando normalmente más grasa y más calorías que el atún en agua. Escurrir reduce una parte importante del líquido de cobertura, pero no deja ambos productos nutricionalmente idénticos: una fracción del aceite permanece adherida al pescado y puede haber penetrado en su tejido. La proteína, en cambio, suele ser alta en las dos versiones.

La diferencia exacta depende de la especie, del aceite utilizado, de cuánto se escurra y de la marca. Por eso una comparación justa debe hacerse con la información nutricional del producto ya escurrido cuando el fabricante la ofrece, o usando porciones de peso equivalente.

Qué cambia realmente al usar agua o aceite

El líquido de cobertura modifica sobre todo la cantidad de grasa y la densidad energética. El agua aporta prácticamente cero calorías, mientras que el aceite es una fuente concentrada de energía. Parte de ese aceite se elimina al abrir y escurrir la lata, pero no todo. En referencias de composición de USDA para atún claro escurrido, una entrada en agua puede estar alrededor de 1 gramo de grasa por 100 gramos, mientras que una versión en aceite escurrida puede superar los 8 gramos.

Eso explica por qué el atún en aceite puede acercarse a unas 200 kcal por 100 gramos en algunas referencias, frente a cifras claramente inferiores en versiones en agua. No es una regla universal para cualquier lata: la especie y el producto concreto cambian también proteína, humedad y grasa propia del pescado.

El aceite no “estropea” nutricionalmente el atún. Puede aportar grasa insaturada si se utiliza aceite de oliva u otro aceite rico en ese tipo de ácidos grasos. La cuestión es si esas calorías y esa grasa encajan en el plato que estás preparando.

Comparación después de escurrir

Aspecto Atún en agua, escurrido Atún en aceite, escurrido
Proteína Alta Alta
Grasa total Generalmente menor Generalmente mayor
Calorías Generalmente menores Generalmente mayores
Textura Más magra y firme Más jugosa y untuosa
Sodio Depende de la salmuera y la marca Depende de la formulación y la marca

La proteína no debe compararse solo mirando el número por “una lata”, porque dos envases pueden tener pesos netos y pesos escurridos diferentes. Por 100 gramos de producto escurrido, ambas versiones son fuentes concentradas de proteína. En algunas bases de datos incluso aparece más proteína por 100 gramos en la versión en aceite, en parte porque el contenido de agua y la preparación cambian la concentración del alimento.

El sodio tampoco viene determinado por aceite versus agua. Una lata “al natural” puede llevar sal y una lata en aceite puede tener más o menos sodio según la receta. Si el sodio es una prioridad, la etiqueta es mucho más informativa que el líquido de cobertura.

Cuánto cambia el resultado si lo escurres mucho

Cuanto más aceite retires, menos aceite añadido terminará en el plato. Dejar la lata boca abajo unos minutos o presionar suavemente puede reducir más el líquido retenido que un escurrido rápido. Aun así, es imposible convertir de forma exacta una lata en aceite en la misma composición que una lata en agua, porque no sabes cuánto aceite ha quedado absorbido.

Enjuagar el atún puede eliminar parte del líquido superficial y, en determinados productos, algo de sodio, pero también arrastra sabor. No es necesario desde el punto de vista de seguridad si el producto está en buen estado y se manipula correctamente. Para contar calorías con precisión, lo más práctico es usar el peso escurrido y la información nutricional específica del envase.

Si vas a añadir después mayonesa, aguacate, aceite de oliva o una salsa grasa, empezar con atún en agua permite controlar por separado la cantidad de grasa. Si lo vas a tomar casi solo, el aceite puede aportar la textura y el sabor que de otro modo añadirías después.

Cuál elegir según el plato y tu objetivo

Para reducir calorías sin reducir mucho la proteína, el atún en agua suele ser la opción más directa. Para una ensalada sencilla, una tostada o un plato donde el aceite forma parte del aliño, el atún en aceite puede tener sentido y evitar añadir grasa por otra vía. En ambos casos, la porción total y el resto de ingredientes importan más que convertir una elección en “buena” y la otra en “mala”.

También conviene mirar la especie de atún. El tipo de líquido no determina el contenido de mercurio; esa cuestión depende principalmente de la especie y del patrón de consumo. Del mismo modo, escoger aceite no garantiza automáticamente más omega-3 del pescado: parte del perfil de grasa final procede del aceite de cobertura.

La conclusión útil es sencilla: escurrir acerca las dos opciones, pero no borra la diferencia. El atún en aceite suele conservar más grasa y calorías, mientras que el atún en agua ofrece una forma más magra de obtener una cantidad similar de proteína.

Fuentes

  • FoodData Central — Base de datos de composición de alimentos con entradas para atún en agua y en aceite, incluido producto escurrido.
  • Dietary Guidelines for Americans — Contexto general sobre patrones alimentarios, grasas y elección de alimentos ricos en nutrientes.