Limón con piel dura y pulpa seca: si todavía se puede usar
Un limón duro y seco suele estar deshidratado y haber perdido calidad. Si sigue íntegro, sin moho, podredumbre ni mal olor, todavía puede servir para ralladura o algo de jugo.
Frutas: maduración, temporada, conservación, seguridad, composición nutricional y señales de calidad.
Un limón duro y seco suele estar deshidratado y haber perdido calidad. Si sigue íntegro, sin moho, podredumbre ni mal olor, todavía puede servir para ralladura o algo de jugo.
Una fresa algo blanda puede estar muy madura o magullada. Si se vuelve acuosa, viscosa, pierde jugo o huele fermentada, ya hay señales de deterioro aunque no veas moho.
Los arándanos se arrugan al perder agua. Si siguen secos, íntegros, sin moho, viscosidad ni olor extraño, el cambio suele afectar primero a la calidad y la textura.
Las uvas se desprenden más fácilmente cuando el pedicelo se seca y envejece. Es una señal de menor frescura, pero las bayas sueltas pueden seguir buenas si están firmes y sanas.
La textura harinosa o lanosa del melocotón puede deberse a daño interno por frío durante el almacenamiento. Es un defecto de calidad distinto del moho o la podredumbre.
Una franja blanca o verde lisa junto al tallo suele ser maduración desigual. Si aparece pelusa, tejido acuoso, olor extraño o colapso, ya puede tratarse de deterioro.
Las uvas se arrugan sobre todo al perder agua. Si siguen secas, íntegras, sin moho ni olor fermentado, las arrugas suelen indicar pérdida de calidad más que deterioro.
La película blanquecina uniforme de muchas uvas es una cera natural llamada pruina. El moho suele formar parches irregulares, pelusa y aparecer sobre fruta dañada o húmeda.
La piña fresca puede causar escozor por su acidez y por la bromelina, una enzima que descompone proteínas. Cocinarla inactiva la enzima y comer porciones menores suele reducir la molestia.
El coco es botánicamente una drupa, es decir, un tipo de fruto. En su interior hay una única semilla; en cocina también puede agruparse con los frutos secos por uso y composición.
La clementina es un tipo de mandarina: suele ser pequeña, dulce, fácil de pelar y con pocas semillas. “Mandarina” abarca un grupo más amplio y más variable.
Sí, la piel del kiwi es comestible si la fruta está en buen estado y se lava bajo agua corriente. Aporta fibra y compuestos presentes en la capa exterior, aunque no es obligatorio comerla para que el kiwi sea nutritivo.