Cómo saber si un boniato está malo
Las señales más claras de que un boniato está deteriorado son moho, áreas blandas y húmedas que se hunden, líquido, olor fermentado o podrido y podredumbre que penetra en la pulpa. Una piel algo arrugada suele indicar pérdida de agua y calidad, no por sí sola un riesgo. El daño por frío también puede provocar pardeamiento interno, marchitez y mayor susceptibilidad a hongos.