Buttermilk: qué es, para qué sirve en repostería y cómo sustituirlo
El buttermilk tradicional era el líquido restante tras batir nata para hacer mantequilla; el que se vende hoy suele ser leche cultivada con bacterias lácticas. Su acidez ayuda al bicarbonato a producir gas, aporta sabor y modifica textura. Yogur natural diluido o kéfir suelen imitarlo mejor que leche sola.