Acidez y sabor del aceite: por qué no son lo mismo
La acidez del aceite de oliva no se saborea como la de un limón. Es una medida de ácidos grasos libres que se obtiene en laboratorio. El amargor, el picor y los aromas frutados proceden de otros compuestos, sobre todo fenólicos y volátiles. Por eso un virgen extra muy intenso puede tener una acidez de 0,2 g/100 g y otro mucho más suave, 0,6 g/100 g.