Queso en lonchas pegajoso o viscoso: cuándo hay que tirarlo
Las lonchas pueden pegarse por grasa y presión, pero una película babosa, olor agrio, moho, líquido extraño o envase hinchado son motivos para desechar el queso.
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Las lonchas pueden pegarse por grasa y presión, pero una película babosa, olor agrio, moho, líquido extraño o envase hinchado son motivos para desechar el queso.
Los bordes oscuros o translúcidos suelen relacionarse con oxidación, resequedad o cambios de temperatura; olor rancio, moho o pegajosidad hacen aconsejable desecharla.
El olor a cartón, jabón, pintura o grasa vieja suele indicar rancidez por oxidación. Una mantequilla claramente rancia debe desecharse aunque no tenga moho.
Un poco de líquido puede deberse al colapso de la espuma, pero olor agrio, baba, moho o mala refrigeración son motivos para desechar la nata montada.
La nata puede separarse por movimiento de la grasa o por congelación, pero cuajos persistentes, olor agrio, textura viscosa, envase hinchado o mala refrigeración indican que debe desecharse.
Los higos frescos son blandos y jugosos por naturaleza, pero alcohol, vinagre, gas, líquido turbio, colapso acuoso marrón o moho indican fermentación y deterioro.
Unos pocos granos marrones o blandos pueden ser un daño localizado si el resto está firme, seco y huele fresco. Podredumbre húmeda, zonas negras, moho o mal olor indican que hay que desechar la granada.
La podredumbre interna de la granada puede ennegrecer los arilos mientras la corteza parece casi normal. Moho visible, masas negras, olor a humedad o deterioro húmedo amplio obligan a desecharla.
La leche debe desecharse si aparecen olor agrio, grumos nuevos, textura viscosa o filamentosa, envase hinchado o un historial conocido de mala refrigeración.
Un sabor a alcohol, vinagre, levadura o gas en el melón apunta a fermentación. Si además hay baba, burbujas, fugas o moho, no debe comerse.
Las semillas sueltas pueden ser propias de un melón maduro, pero si la cavidad está viscosa, con líquido turbio, olor fermentado, moho o pulpa colapsada, hay deterioro.
Un centro rojo o rosado inesperado en un plátano amarillo no es un color normal de madurez. Enfermedades de la planta, golpes o daño por frío pueden alterar la pulpa; si la tinción es marcada, conviene desecharlo.