Tomate crudo vs. cocinado: qué ocurre con el licopeno
Cocinar tomate no crea licopeno, pero puede hacerlo más biodisponible al romper paredes celulares y modificar su forma química. A cambio, vitamina C y otros compuestos sensibles al calor pueden disminuir. Añadir algo de grasa —por ejemplo aceite de oliva— favorece la absorción intestinal del licopeno, que es liposoluble.